martes, 20 de octubre de 2009

Lo que nunca se te perdió

Me da igual lo que especules y no pienses, tus actos carecen de importancia para mí y si te importa ve y bébete el mismo remedio que me recetaste a ver si te funciona.

Quisiera que me contaras un cuento para ver si caigo en uno de ellos y si acaso las ilusiones que me formule se hacen ciertas y la batalla en que se ha convertido este juego cese.

Enfréntame sin armas para que la vulnerabilidad te ayude a defenderte y a mi convencerte de que nunca debiste buscar lo que nunca se te perdió.

-Miriam Badia;*
[si, lo se! esta un poco fuerte :P ni yo me imagine que escribiria eso.]

1 comentario:

Juan Quinonez dijo...

Salmos 37: 8-9
8 Deja la ira, y desecha el enojo;
No te excites en manera alguna a hacer lo malo.


9 Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

No te killes!